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   El Sagrado Qur'an /Sura 2 La Vaca Al-Baqara/
 
Introducción:

En el Nombre de Dios, El Omnicompasivo, El isericordioso
Esta sura fue revelada en la ciudad de Medina, después de la emigración (del Profeta y la pequeña comunidad de musulmanes desde Meca) y es la de mayor extensión de acuerdo al orden de compilación. Comienza detallando y exponiendo el sentido de las últimas afirmaciones de la sura de Al-Fatiha(la Introducción) y afirmando que el Qur'an es la fuente de la buena guía y menciona aquellos a los que Dios agració con Su complacencia y a aquellos incrédulos e hipócritas que merecieron Su ira.Resalta también la veracidad del Qur'an y que su convocatoria es justa y verídica, luego menciona los tres diferentes tipos de personas: los creyentes, los incrédulos y los hipócritas y llama a adorar a Dios solamente y advierte a los incrédulos y anuncia gracia y dones para los sinceros creyentes. Luego se dirige exclusivamente a los hijos de Israel con su convocatoria y llamado para que reconsideren, reflexionen y rememoren su actitud respecto a los mensajes divinos, recordándoles el trato que Dios les había dispensado (a sus antecesores) y sus hechos y relaciones con Moisés(la paz sea con él), e igualmente les recuerda a Abraham y a Ismael y la construcción del Santuario Sagrado de la Ka'ba por ellos. Estos temas abarcan casi la mitad de la sura con menciones dirigidas a los creyentes a fin de que tengan en cuenta y recuerden lo sucedido a judíos y cristianos. Confirma, dirigiéndose a los creyentes del Qur'an, mencionando las cosas comunes que comparten los seguidores de Moisés y la comunidad de Muhammad, todos ellos descendientes de Abraham, y menciona también la cuestión de la Qibla, o sea la debida orientación que deben adoptar los creyentes en sus rezos. Luego informa respecto a la unicidad de Dios, recordando las pruebas de Dios que la confirman, y continúa refiriéndose a la errónea idea de asociar a Dios (divinidades) y menciona los alimentos ilícitos y que sólo Dios tiene la autoridad para autorizar y prohibir. Sigue informando sobre las bases de la obra y acción del bien y menciona algunas de las reglas del ayuno y de los testamentos, y advierte a quienes se apropian ilícitamente de los bienes de los demás, y se refiere a las normas de las penalidades, la lucha armada, la peregrinación, la ley del Talión, de los embriagantes, los juegos de azar, el matrimonio, el divorcio, el amamantamiento y los plazos de espera fijados a la mujer divorciada para que pueda celebrar nuevas nupcias y otros temas; luego enfoca el tema de las doctrinas religiosas, como los mensajes proféticos, la Unicidad y la Resurrección; cita las disposiciones respecto a las erogaciones, la usura, el comercio y los contratos de préstamos y créditos, y finaliza con un ruego de los creyentes a su Señor suplicándole auxilio y victoria. La sura fija un número apreciable de bases doctrinales, entre las cuales: mantenerse en el sendero señalado por Dios, cumpliendo los dictados de Su religión, lo que permite la plena felicidad en este mundo y en el Otro; que no es de persona cuerda y juiciosa pregonar y convocar a las buenas obras y acciones y olvidar imponerse a sí mismo tales prescripciones; que es imprescindible y obligatorio priorizar el bien sobre el mal; y priorizar el bien mayor y más abarcativo sobre el menor de limitados efectos, es decir optar por lo superior sobre lo inferior. Determina que las bases de la religión son tres: la fe en Dios, la fe en la Resurrección y en el bien obrar, y que se toma en cuenta la fe y las acciones para juzgar y recompensar; que las condiciones de la fe son la aceptación plena, y su confirmación en el corazón, de todo lo transmitido por el Mensajero Muhammad (D.B.P.)(1); y que los no musulmanes no se contentarán con los musulmanes hasta que éstos adopten la religión (y creencias) de ellos; y que la autoridad legal plena corresponde a la gente de fe y justicia y no a los incrédulos y opresores; y que la fe en la religión de Dios como Él la ha revelado exige unión y consenso y que no adaptarse a estos dos principios como buena guía, produce la discordia y la división; y que se debe buscar el auxilio y el apoyo en la paciencia y la oración para encarar y concretar las grandes empresas; y que aferrarse a la ciega imitación es una actitud falaz (y negativa) que conduce a la ignorancia, al error y al sectarismo estéril. Declara luego, respecto a los alimentos, que Dios ha hecho lícitos a sus siervos aquellos alimentos que son puros y ha prohibido algunos alimentos inmundos determinados, y que no es prerrogativa de nadie, sino de Dios solamente, el autorizar o prohibir, y que los alimentos prohibidos están permitidos en casos de excepción para quien se enfrente a emergencias extremas, puesto que las necesidades ineludibles hacen lícita la utilización de lo ilícito en la medida de lo imprescindible y no más allá. Fija la norma general de que la religión (el Islam) está asentada y determinada en lo accesible y de fácil realización y en la eliminación de dificultades insuperables, puesto que Dios no impone a ninguna alma más de lo que ella puede realizar y no ordena a sus siervos algo superior a sus limitaciones y posibilidades; exponer la vida al riesgo de aniquilamiento es pecado; cada cosa o iniciativa se obtiene a través de aplicar sus causales y los medios conducentes a su logro. La coerción en materia de religión está prohibida y la defensa armada es legítima en el Islam como defensa y para asegurar la libertad religiosa y la soberanía del Islam en su propia sociedad; el musulmán tiene derecho a obtener y gozar de lo que le corresponde de los bienes de este mundo y debe cumplir con sus obligaciones respecto a la vida postrera; cubrir las necesidades y carencias y determinar el bien(general) es uno de los supremos propósitos de la legislación. Finalmente recuerda que la fe, la temperancia y la paciencia son condiciones necesarias para que una minoría de justos se imponga sobre una mayoría de opresores; y que apropiarse injustamente de los bienes de otros está prohibido y es pecado; y que cada individuo es compensado por sus obras y acciones propias y no por las obras y acciones de otros y afirma que la mente sana y juiciosa percibe la sabiduría en la creación de la legislación islámica, que defiende el derecho y el bien común de los seres humanos.
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(1) D.B.P.: (Que Dios le bendiga y le dé la paz)

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En el Nombre de Dios, El Omnicompasivo, El isericordioso Esta sura fue revelada en la ciudad de Medina, después de la emigración (del Profeta y la pequeña comunidad de musulmanes desde Meca) y es la de mayor extensión de acuerdo al orden de compilación. Comienza detallando y exponiendo el sentido de las últimas afirmaciones de la sura de Al-Fatiha(la Introducción) y afirmando que el Qur'an es la fuente de la buena guía y menciona aquellos a los que Dios agració con Su complacencia y a aquellos incrédulos e hipócritas que merecieron Su ira.Resalta también la veracidad del Qur'an y que su convocatoria es justa y verídica, luego menciona los tres diferentes tipos de personas: los creyentes, los incrédulos y los hipócritas y llama a adorar a Dios solamente y advierte a los incrédulos y anuncia gracia y dones para los sinceros creyentes. Luego se dirige exclusivamente a los hijos de Israel con su convocatoria y llamado para que reconsideren, reflexionen y rememoren su actitud respecto a los mensajes divinos, recordándoles el trato que Dios les había dispensado (a sus antecesores) y sus hechos y relaciones con Moisés(la paz sea con él), e igualmente les recuerda a Abraham y a Ismael y la construcción del Santuario Sagrado de la Ka'ba por ellos. Estos temas abarcan casi la mitad de la sura con menciones dirigidas a los creyentes a fin de que tengan en cuenta y recuerden lo sucedido a judíos y cristianos. Confirma, dirigiéndose a los creyentes del Qur'an, mencionando las cosas comunes que comparten los seguidores de Moisés y la comunidad de Muhammad, todos ellos descendientes de Abraham, y menciona también la cuestión de la Qibla, o sea la debida orientación que deben adoptar los creyentes en sus rezos. Luego informa respecto a la unicidad de Dios, recordando las pruebas de Dios que la confirman, y continúa refiriéndose a la errónea idea de asociar a Dios (divinidades) y menciona los alimentos ilícitos y que sólo Dios tiene la autoridad para autorizar y prohibir. Sigue informando sobre las bases de la obra y acción del bien y menciona algunas de las reglas del ayuno y de los testamentos, y advierte a quienes se apropian ilícitamente de los bienes de los demás, y se refiere a las normas de las penalidades, la lucha armada, la peregrinación, la ley del Talión, de los embriagantes, los juegos de azar, el matrimonio, el divorcio, el amamantamiento y los plazos de espera fijados a la mujer divorciada para que pueda celebrar nuevas nupcias y otros temas; luego enfoca el tema de las doctrinas religiosas, como los mensajes proféticos, la Unicidad y la Resurrección; cita las disposiciones respecto a las erogaciones, la usura, el comercio y los contratos de préstamos y créditos, y finaliza con un ruego de los creyentes a su Señor suplicándole auxilio y victoria. La sura fija un número apreciable de bases doctrinales, entre las cuales: mantenerse en el sendero señalado por Dios, cumpliendo los dictados de Su religión, lo que permite la plena felicidad en este mundo y en el Otro; que no es de persona cuerda y juiciosa pregonar y convocar a las buenas obras y acciones y olvidar imponerse a sí mismo tales prescripciones; que es imprescindible y obligatorio priorizar el bien sobre el mal; y priorizar el bien mayor y más abarcativo sobre el menor de limitados efectos, es decir optar por lo superior sobre lo inferior. Determina que las bases de la religión son tres: la fe en Dios, la fe en la Resurrección y en el bien obrar, y que se toma en cuenta la fe y las acciones para juzgar y recompensar; que las condiciones de la fe son la aceptación plena, y su confirmación en el corazón, de todo lo transmitido por el Mensajero Muhammad (D.B.P.)(1); y que los no musulmanes no se contentarán con los musulmanes hasta que éstos adopten la religión (y creencias) de ellos; y que la autoridad legal plena corresponde a la gente de fe y justicia y no a los incrédulos y opresores; y que la fe en la religión de Dios como Él la ha revelado exige unión y consenso y que no adaptarse a estos dos principios como buena guía, produce la discordia y la división; y que se debe buscar el auxilio y el apoyo en la paciencia y la oración para encarar y concretar las grandes empresas; y que aferrarse a la ciega imitación es una actitud falaz (y negativa) que conduce a la ignorancia, al error y al sectarismo estéril. Declara luego, respecto a los alimentos, que Dios ha hecho lícitos a sus siervos aquellos alimentos que son puros y ha prohibido algunos alimentos inmundos determinados, y que no es prerrogativa de nadie, sino de Dios solamente, el autorizar o prohibir, y que los alimentos prohibidos están permitidos en casos de excepción para quien se enfrente a emergencias extremas, puesto que las necesidades ineludibles hacen lícita la utilización de lo ilícito en la medida de lo imprescindible y no más allá. Fija la norma general de que la religión (el Islam) está asentada y determinada en lo accesible y de fácil realización y en la eliminación de dificultades insuperables, puesto que Dios no impone a ninguna alma más de lo que ella puede realizar y no ordena a sus siervos algo superior a sus limitaciones y posibilidades; exponer la vida al riesgo de aniquilamiento es pecado; cada cosa o iniciativa se obtiene a través de aplicar sus causales y los medios conducentes a su logro. La coerción en materia de religión está prohibida y la defensa armada es legítima en el Islam como defensa y para asegurar la libertad religiosa y la soberanía del Islam en su propia sociedad; el musulmán tiene derecho a obtener y gozar de lo que le corresponde de los bienes de este mundo y debe cumplir con sus obligaciones respecto a la vida postrera; cubrir las necesidades y carencias y determinar el bien(general) es uno de los supremos propósitos de la legislación. Finalmente recuerda que la fe, la temperancia y la paciencia son condiciones necesarias para que una minoría de justos se imponga sobre una mayoría de opresores; y que apropiarse injustamente de los bienes de otros está prohibido y es pecado; y que cada individuo es compensado por sus obras y acciones propias y no por las obras y acciones de otros y afirma que la mente sana y juiciosa percibe la sabiduría en la creación de la legislación islámica, que defiende el derecho y el bien común de los seres humanos. ------------------------- (1) D.B.P.: (Que Dios le bendiga y le dé la paz)

 
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